Por qué cambiamos nuestro nombre… otra vez

Ups, lo hemos vuelto a hacer. Cambiamos nuestro nombre. No por matrimonio ni nada divertido de ese estilo, sino el nombre real de nuestra marca. ¿Por qué demonios haríamos eso?

La respuesta corta y aburrida es “por motivos legales”. No fue nada complicado ni hubo discusiones, simplemente era algo que tenía que hacerse. También supuso mucho trabajo y gestiones, así que si todavía se nos ha escapado el nombre antiguo en algún rincón de la web o en nuestras redes sociales, tendrás que “soportarnos” un poco más (ja ja). Lo más molesto es que, en realidad, ¡ya es la segunda vez que cambiamos de nombre!

¿Y qué pasó la última vez?

El primer día tuvimos un pequeño romance con el nombre “Baby Choo”. Seguro que al leerlo ya imaginas cuál fue nuestro error, porque existe una marca de zapatos muy famosa con un nombre parecido 😜. Fuimos algo ingenuos y pensamos: “Bueno, nosotros hacemos baberos para bebés, no zapatos de mujer”, pero así no funciona el mundo de las marcas registradas. Así que nos recompusimos, cambiamos el nombre a “Baby Nom” y seguimos adelante felizmente.

Hasta ahí todo bien. ¿Qué tenía de malo “Baby Nom”?

No es que quiera criticar a Estados Unidos y decir que Reino Unido es maravilloso (ejem… ¿habéis visto nuestro clima? Exacto). Pero en cuestión de marcas registradas, el Reino Unido es rápido y económico, mientras que Estados Unidos es LENTÍSIMO y caro. Así que cuando empezamos con Baby Nom registramos la marca en Reino Unido y seguimos haciendo lo que mejor sabemos hacer: crear productos bonitos y útiles para alimentar a los peques. También presentamos una solicitud de marca en Estados Unidos y volvimos al trabajo.

Dieciocho meses después, por desgracia, recibimos malas noticias. ¡No podíamos utilizar ese nombre para TODOS nuestros productos! Después de muchas tazas de té, bastante resoplar y sí, vale, también alguna palabrota... tomamos una decisión. No queríamos pisarle los pies a nadie y queríamos ser lo más únicos posible, así que tocaba otro cambio de nombre.

El suspense nos mata... ¿cómo os llamáis ahora?

Ta ta ta... Nombear. Como puedes ver, muy parecido a “Baby Nom”, para mantener la continuidad. Pero no te preocupes, nuestra misión sigue siendo la misma y nuestros productos, por supuesto, siguen siendo galardonados.

Regresar al blog